Normas de acentuación en castellano (I)

A la hora de escribir un artículo, la ortografía debe ser perfecta. Los fallos dan una imagen muy poco profesional al lector y su reiteración puede provocar que quienes nuestros clientes dejen de contar con nuestros servicios. Entre los errores más comunes destacan los de acentuación. Hay palabras que utilizamos muy a menudo en las que no dudamos. No obstante, un método infalible es conocer las tres reglas del castellano de forma que siempre podamos saber si una palabra lleva tilde o no.

No es correcto llamar a la tilde acento. Todas las palabras tienen acento (entendiéndose como acento la sílaba en la que recae la fuerza de pronunciación). En función del acento, las palabras en español se clasifican en agudas, llanas y esdrújulas.

– Las palabras agudas son las que tienen el acento en su última sílaba. Éstas llevan tilde cuando terminan en:

  • vocal: está, caribú, guaraná, contesté, aprendí, compró, sofá…
  • “n”: están, camión, comunicación, entretén, sultán, futón, visón…
  • “s”: estás, detrás, acabaréis, estrés, comprarás, anís,

– Las palabras llanas tienen el acento en la penúltima sílaba y son las más comunes en español. Digamos que son la antítesis de las agudas, pues llevan tilde siempre y cuando no terminen en vocal, “n” ó “s”. Palabras llanas con tilde: árbol, azúcar, Héctor, dólar…

– Las palabras esdrújulas son las que tienen el acento en la antepenúltima sílaba. Éstas son las más fáciles de recordar, pues siempre llevan tilde. Son esdrújulas: último, lámpara, traumático, díselo, bárbaro, préstamo, sólido, muérdago….

Las palabras llanas con tilde anteriormente mencionadas, se convierten en esdrújulas al pasar al plural y mantienen la tilde en la misma sílaba: árboles, azúcares, dólares…

A partir de aquí, todas las palabras que tengan el acento anterior a la antepenúltima sílaba siempre llevan tilde. Éstas son las conocidas como sobreesdrújulas, aunque no son muy frecuentes en el castellano, salvo en formas verbales a las que se añaden dos pronombres: coméntaselo, dígaselo, consúltaselo, escríbamelo…

Reglas de oro

Ahora que conocemos estas reglas infalibles es imposible que dudemos dónde va una tilde. No obstante, en el siguiente artículo enumeraremos algunas excepciones o trampas del español donde debemos colocar tilde aunque la norma diga lo contrario: llanas acabadas en vocal, monosílabas, etc. Mucha gente puede pensar que éste es un conocimiento prescindible, pues el corrector de Word es automático en lo que a tildes se refiere. También existen las calculadoras y a nadie se le ocurre que sus hijos no aprendan a sumar.

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